Hoy comienza, para nosotros, los del sur, el equinoccio de otoño. El día y la noche, la luz y la oscuridad, en proporciones iguales.
¡Qué mensaje cifrado nos da la Naturaleza con esto de igualar algo que en otros momentos se presenta totalmente fuera del equilibrio! Me pregunto si no será una forma de hacerle justicia a la oscuridad, tan vilipendiada. Parece que Natura sabe muy bien que así como hay días muy largos y luminosos, también son necesarias las largas noches, las sombras, y la mismísima oscuridad, para que todo lo viejo termine y pueda nacer la esperanza de lo nuevo.
Otoño e invierno, tiempo de gestación
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"En el vientre de la noche, no hay miedo ni hay soledad.
Juntos el cielo y la tierra... y el momentáneo milagro de la unidad."
Nos espera la lenta tarea de ir asimilando nutrientes y creando un nuevo terreno donde nuestros proyectos y propósitos puedan germinar algún día.
Bendita oscuridad que nos permites el descanso, la reflexión y el tan necesario silencio. Para buscarnos, para encontrarnos. Para aprender a esperar la próxima primavera, aquella que se alimentará de lo que el pasado otoño haya sabido transformar.
María Isabel Retes.
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