Tengo las
luces de la mañana cuando se filtran por mi ventana,
tengo el sol fuerte del mediodía, la sombra fresca, la
noche fría.
Y hasta el amor que creí perdido lo he reencontrado
recién nacido
y hasta la fe que pensé olvidada, ha resurgido, desde la
nada.
Pude obtener lo que me hizo falta sin la boleta ni el
formulario,
Todo me alcanza, nada me falta, sólo preciso lo
necesario.
Tengo mis manos y una sonrisa, tengo la tierra que
me sostiene,
Tengo la vida que me acaricia y la energía que me
mantiene.
Y si un pedazo de la tristeza se me ha colado por el
camino,
Tomo el atajo de la certeza que forma parte de mi
destino.
Tengo la estrella de la confianza, tengo la
suerte de la ternura,
Tengo un lugar para la templanza, y algún rincón para la
locura.
Aprendí el arte de lo cercano, aprendí a amar lo que es
imposible,
Cuando solté lo que había en mis manos, hallé las fuerzas
para ser libre.
Pude obtener lo que me hizo falta, sin la boleta ni el formulario
Todo me alcanza, nada me falta, sólo preciso lo necesario.
MARIA ISABEL RETES

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