Pero empiece despacio, porque la dirección es más importante que la velocidad.
Siéntese en otra silla, del otro lado de la mesa. Más tarde cambie de mesa.
Cuando salga procure andar por la otra vereda. Después cambie de camino, vaya por otras calles,
calmadamente, observando con atención los lugares por donde pasa.
Tome otros colectivos. Cambie por un tiempo el estilo de sus ropas.
Regale sus zapatos viejos.Procure andar descalzo algunos días.
Emplee una tarde entera para pasear libremente por el campo o por el parque y oir el canto de los pájaros.
Vea el mundo desde otras perspectivas. Abra y cierre cajones y puertas con la mano izquierda, si es diestro.
Duerma del otro lado de la cama. Después procure dormir en otras camas de la casa. Vea otros programas de T.V, compre otros diarios, lea otros libros.
No haga del hábito un estilo de vida. Ame la novedad.
Almuerce en otros lugares. Vaya a otros restaurantes, tome otro tipo de bebida, compre pan en otra panadería.
Almuerce más temprano, cene más tarde, o viceversa.
Elija otro mercado, otra marca de jabón, otro dentífrico. Báñese en otros horarios. Use birome de otros colores.
Ame mucho, cada vez más, de modos diferentes.
Cambie de cartera, de monedero, de valija. Cambie de auto. Cambie de anteojos.
Escriba versos y poesías.
Clarice Lispector.
Me parece una excelente idea, hoy que todo el mundo está hastiado de sus rutinas, como siempre ha sido, además de alejar al alemán, estimula la mente y el espíritu y seguramente uno se da cuenta entonces que hay varias cosas que debió haber cambiado mucho antes... Es un gran concejo para mucha gente. En la variación...
ResponderBorrarSi...muy buen consejo...
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